Comer en Microgravedad
Los astronautas en la EEI comen tres comidas al día, pero la hora de la comida se ve muy diferente a lo que experimentas en casa. La mayoría de los alimentos vienen en bolsas selladas o latas, y los astronautas agregan agua a las comidas deshidratadas antes de comerlas. Las migas y los líquidos flotan en microgravedad, por lo que los astronautas evitan los alimentos desmenuzables como el pan regular y en su lugar usan tortillas. Las frutas y verduras frescas son un manjar poco común que llega en naves de reabastecimiento cada pocos meses. Los astronautas de diferentes países a menudo comparten sus comidas favoritas, convirtiendo las comidas en una oportunidad de aprender sobre otras culturas.
Dormir Sin Gravedad
En el espacio, no hay “arriba” ni “abajo”, por lo que los astronautas pueden dormir en cualquier dirección. Se cierran el cierre de sus sacos de dormir sujetos a la pared para no flotar y golpear el equipo. La mayoría de los astronautas duermen entre seis y ocho horas cada noche dentro de pequeños cuartos de tripulación que tienen aproximadamente el tamaño de una cabina telefónica. Algunos astronautas dicen que dormir en el espacio se siente como flotar en una nube porque nada presiona contra su cuerpo. La tripulación de la EEI sigue un horario basado en el Tiempo Medio de Greenwich para mantener una rutina regular de día y noche, aunque ven 16 amaneceres y atardeceres cada 24 horas.
El Ejercicio Es Esencial
Sin la gravedad tirando de sus músculos y huesos, los astronautas perderían fuerza muy rápidamente. Por eso cada miembro de la tripulación de la EEI debe hacer ejercicio durante aproximadamente dos horas cada día usando máquinas especiales. Usan una caminadora con correas elásticas que los mantienen en el suelo, una bicicleta estacionaria y una máquina de levantamiento de pesas que usa cilindros de vacío en lugar de pesos reales. Los estudios han demostrado que los astronautas pueden perder hasta el 1 al 2 por ciento de su densidad ósea cada mes sin ejercicio regular. Mantenerse en forma en el espacio no se trata solo de sentirse bien — ayuda a los astronautas a mantenerse lo suficientemente saludables para caminar de nuevo cuando regresan a la Tierra.
Desafíos de Salud en el Espacio
Vivir en el espacio durante meses o años crea verdaderos desafíos para el cuerpo humano. Sin gravedad, los fluidos corporales se desplazan hacia la cabeza, lo que puede causar dolores de cabeza y problemas de visión. Los astronautas también enfrentan niveles más altos de radiación de los rayos cósmicos porque están por encima de la atmósfera protectora de la Tierra. El Estudio de Gemelos de la NASA comparó al astronauta Scott Kelly, quien pasó casi un año en el espacio, con su hermano gemelo Mark, quien se quedó en la Tierra, y encontró cambios en la expresión génica y el sistema inmunológico de Scott. Los científicos están trabajando arduamente para resolver estos problemas antes de enviar humanos a misiones más largas a la Luna y Marte.
Reciclaje de Agua y Aire
La EEI usa tecnología avanzada para mantener a los astronautas vivos en el vacío del espacio. Un sistema llamado Sistema de Control Ambiental y Soporte de Vida recicla aproximadamente el 90 por ciento del agua en la estación, incluyendo la humedad del sudor e incluso la orina. El oxígeno es producido por una máquina que divide las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno mediante un proceso llamado electrólisis. El dióxido de carbono que exhalan los astronautas es eliminado del aire por depuradores químicos para que no se acumule a niveles peligrosos. Estos sistemas de reciclaje son esenciales porque enviar agua y aire desde la Tierra costaría miles de dólares por libra.
Cultivar Alimentos en el Espacio
Uno de los experimentos más emocionantes en la EEI es aprender a cultivar plantas en microgravedad. El experimento Veggie de la NASA ha cultivado con éxito lechuga, rábanos y chiles a bordo de la estación. Las plantas necesitan luces LED especiales y sistemas de riego cuidadosamente controlados porque el agua forma manchas flotantes en lugar de absorberse en el suelo en microgravedad. Aprender a cultivar alimentos en el espacio es importante para futuras misiones a Marte, donde un viaje podría tomar de seis a nueve meses en cada dirección. Si los astronautas pueden cultivar su propio alimento fresco, necesitarán llevar menos suministros y obtendrán vitaminas y nutrientes importantes.
El Futuro de Vivir en el Espacio
Las agencias espaciales de todo el mundo están planificando que los humanos vivan en el espacio durante períodos aún más largos. El programa Artemis de la NASA tiene como objetivo construir una estación espacial llamada Gateway que orbitará la Luna y servirá como punto de parada para misiones a Marte. Las empresas privadas también están diseñando estaciones espaciales que algún día podrían dar la bienvenida a turistas e investigadores. Los científicos están estudiando si los astronautas podrían usar recursos encontrados en la Luna o Marte, como hielo de agua y minerales, para construir refugios y fabricar combustible — un concepto llamado utilización de recursos in situ. Vivir en el espacio a largo plazo requerirá resolver muchos desafíos, pero cada año nos acerca más a convertirnos en una especie que vive más allá de la Tierra.