Partes del Transbordador
El sistema del Transbordador Espacial tenía tres partes principales que trabajaban juntas durante el lanzamiento. El orbitador era el vehículo con forma de avión donde viajaban los astronautas, y tenía una gran bahía de carga para transportar satélites y equipos. Dos altos cohetes de combustible sólido blancos proporcionaban potencia adicional durante los primeros dos minutos de vuelo y luego descendían en paracaídas al océano para ser recuperados y reutilizados. El gran tanque externo naranja almacenaba combustible de hidrógeno líquido y oxígeno líquido para los tres motores principales del orbitador. El tanque externo era la única parte que no se reutilizaba, quemándose en la atmósfera después de cada lanzamiento.
Lanzamiento al Espacio
Un lanzamiento del Transbordador Espacial era uno de los eventos más poderosos en la Tierra. En el despegue, los tres motores principales y los dos cohetes de combustible sólido juntos producían aproximadamente 6.5 millones de libras de empuje. Los cohetes de combustible sólido se separaban unos dos minutos después del lanzamiento a una altitud de aproximadamente 45 kilómetros y descendían en paracaídas al Océano Atlántico. Los motores principales continuaban disparando durante unos ocho minutos y medio en total hasta que el transbordador alcanzaba la órbita. Una vez en el espacio, el tanque externo se liberaba y se desintegraba al caer de nuevo a través de la atmósfera.
La Vida a Bordo del Transbordador
Los astronautas en el Transbordador Espacial experimentaban ingravidez una vez que alcanzaban la órbita, flotando dentro de la cabina y durmiendo en bolsas adheridas a las paredes. El transbordador podía llevar hasta siete tripulantes en la mayoría de las misiones, aunque algunos vuelos tenían hasta ocho. Los astronautas comían comidas especialmente preparadas, hacían ejercicio para mantener sus músculos fuertes y realizaban experimentos científicos. La bahía de carga del transbordador podía abrirse en el espacio, y los astronautas a veces realizaban caminatas espaciales para reparar satélites o trabajar en otros equipos fuera del vehículo.
Construyendo la Estación Espacial Internacional
Uno de los mayores logros del Transbordador Espacial fue ayudar a construir la Estación Espacial Internacional. La bahía de carga del transbordador era lo suficientemente grande como para llevar componentes masivos de la estación a la órbita, y su brazo robótico ayudó a ensamblar las piezas. La construcción de la ISS comenzó en 1998 y requirió docenas de misiones del transbordador a lo largo de más de una década. Sin la capacidad del Transbordador Espacial para transportar cargas pesadas y apoyar a los astronautas en caminatas espaciales, construir la estación no habría sido posible.
El Telescopio Espacial Hubble
El Transbordador Espacial jugó un papel clave en la historia del Telescopio Espacial Hubble, uno de los instrumentos científicos más importantes jamás construidos. En 1990, el transbordador Discovery llevó el Hubble a la órbita, liberándolo desde la bahía de carga a unos 550 kilómetros sobre la Tierra. Cuando los científicos descubrieron que el espejo principal del Hubble tenía un defecto que hacía borrosas sus imágenes, los astronautas del transbordador volaron e instalaron lentes correctoras en 1993. Las tripulaciones del transbordador visitaron el Hubble cinco veces en total para reparar y actualizar el telescopio, manteniéndolo en funcionamiento durante más de 30 años.
Tragedias y Lecciones
El programa del Transbordador Espacial experimentó dos terribles tragedias que recordaron a todos lo peligrosos que pueden ser los viajes espaciales. En enero de 1986, el transbordador Challenger se desintegró 73 segundos después del lanzamiento, matando a los siete miembros de la tripulación, incluyendo a la maestra Christa McAuliffe. El desastre fue causado por un sello de goma fallido llamado O-ring en uno de los cohetes de combustible sólido. En febrero de 2003, el transbordador Columbia se desintegró durante la reentrada, matando nuevamente a los siete astronautas a bordo. Cada tragedia llevó a importantes mejoras en la seguridad y años de investigación cuidadosa antes de que se reanudaran los vuelos.
El Legado del Transbordador
El programa del Transbordador Espacial terminó en julio de 2011 cuando el Atlantis completó la misión final, STS-135. Durante 30 años, el transbordador llevó a más de 350 astronautas diferentes al espacio y recorrió una distancia combinada de más de 870 millones de kilómetros. Los orbitadores restantes ahora están exhibidos en museos de todo Estados Unidos, donde los visitantes pueden verlos de cerca. El transbordador demostró que las naves espaciales reutilizables podían funcionar e inspiró a la próxima generación de vehículos, incluyendo la Crew Dragon de SpaceX, que ahora lleva astronautas a la Estación Espacial Internacional.