¿Qué Es la Basura Espacial?

La basura espacial, también llamada chatarra espacial o desechos orbitales, es toda la basura de fabricación humana que flota en el espacio alrededor de la Tierra. Esto incluye satélites viejos que ya no funcionan, piezas de cohetes que quedaron de los lanzamientos y pequeños fragmentos de colisiones o explosiones. En este momento hay millones de piezas de basura espacial orbitando nuestro planeta. Aunque la mayoría de las piezas son pequeñas, viajan a velocidades muy altas y pueden causar daños graves a las naves espaciales en funcionamiento.

Cómo Llega la Chatarra al Espacio

Cada vez que un cohete lanza algo al espacio, puede dejar piezas que permanecen en órbita. Las etapas superiores de los cohetes, los pernos, las escamas de pintura e incluso las herramientas que los astronautas dejan caer se convierten en basura espacial. A veces los satélites viejos se rompen o explotan cuando el combustible sobrante se inflama. En 2007, China destruyó deliberadamente uno de sus propios satélites en una prueba de armas, creando más de 3,500 piezas de desechos rastreables. Las colisiones entre objetos en órbita también producen enormes nubes de nuevos fragmentos que se dispersan con el tiempo.

¿Cuánta Basura Hay Allá Arriba?

La cantidad de chatarra espacial alrededor de la Tierra es asombrosa. La NASA estima que hay unas 27,000 piezas de desechos más grandes de 10 centímetros (4 pulgadas) que son rastreadas por la Red de Vigilancia Espacial de los EE. UU. Hay aproximadamente 500,000 piezas de entre 1 y 10 centímetros de tamaño. El número total de pequeños fragmentos de menos de 1 centímetro puede ser de más de 100 millones. En total, hay más de 9,000 toneladas métricas de material de fabricación humana orbitando la Tierra. El problema sigue creciendo a medida que se lanzan más satélites y cohetes cada año.

Por Qué la Basura Espacial Es Peligrosa

La basura espacial es peligrosa por la velocidad a la que se mueve. Los objetos en órbita baja terrestre viajan a unos 28,000 kilómetros por hora (17,500 millas por hora). A esa velocidad, incluso una pequeña escama de pintura puede impactar con la fuerza de una bala. Un pedazo de basura de tan solo 1 centímetro de ancho podría inutilizar un satélite o atravesar la pared de una nave espacial. La Estación Espacial Internacional tiene escudos especiales para protegerla de los pequeños impactos, y regularmente tiene que moverse para esquivar las piezas más grandes. Los astronautas a veces se refugian en sus cápsulas de regreso cuando se predice un encuentro cercano.

El Síndrome de Kessler

En 1978, el científico de la NASA Donald Kessler advirtió sobre una posibilidad aterradora. Predijo que a medida que se acumulen más desechos en órbita, las colisiones crearían aún más fragmentos, lo que llevaría a una reacción en cadena. Esta idea se conoce como el Síndrome de Kessler. Cada colisión produce cientos o miles de nuevas piezas, que luego chocan con otros objetos. Si este efecto descontrolado ocurriera, ciertas órbitas alrededor de la Tierra podrían quedar tan saturadas que serían inutilizables durante décadas o incluso siglos. Los científicos se preocupan por que ya podamos estar acercándonos a este punto crítico en algunas regiones orbitales.

Rastreo y Evasión de Desechos

Las agencias espaciales de todo el mundo trabajan arduamente para rastrear los desechos y mantener a los astronautas seguros. La Red de Vigilancia Espacial de los EE. UU. utiliza radar y telescopios para monitorear objetos de más de 10 centímetros en órbita baja terrestre. Cuando se predice que un objeto rastreado pasará demasiado cerca de la Estación Espacial Internacional, los controladores de misión pueden encender los motores de la estación para moverla fuera del camino. Estas maniobras de evasión ocurren varias veces cada año. Los operadores de satélites también dirigen sus naves espaciales fuera del camino de los desechos conocidos cuando reciben advertencias.

Limpiando el Espacio

Los científicos e ingenieros están desarrollando formas creativas de limpiar la basura espacial. Algunas ideas incluyen el uso de brazos robóticos para agarrar satélites viejos y tirarlos de regreso a la atmósfera de la Tierra, donde se quemarían sin causar daño. La Agencia Espacial Europea está planeando una misión llamada ClearSpace-1 para capturar y eliminar una pieza de un cohete dejada en órbita. Otros conceptos implican el uso de redes, arpones o incluso láseres para empujar los desechos a órbitas más bajas donde naturalmente caerían de vuelta a la Tierra. Aún no se ha producido ninguna limpieza a gran escala, pero la necesidad se está volviendo cada vez más urgente a medida que crece el problema de los desechos.

Prevención de Futuros Desechos

La mejor manera de resolver el problema de la basura espacial es dejar de crear nueva chatarra en primer lugar. Las directrices internacionales ahora piden a los operadores de satélites que retiren sus naves espaciales de la órbita dentro de los 25 años después de que terminen sus misiones. Algunos cohetes más nuevos están diseñados para que sus etapas superiores vuelvan a la Tierra poco después del lanzamiento en lugar de permanecer en órbita. SpaceX y otras empresas han desarrollado cohetes reutilizables, lo que significa menos etapas descartadas flotando en el espacio. A medida que más países y empresas lanzan satélites, seguir estas reglas será importante para mantener el espacio seguro y utilizable para las generaciones futuras.