Primeros años y amor por volar
Neil Armstrong nació el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio. Se enamoró de los aviones de niño después de que su padre lo llevara a un espectáculo aéreo cuando tenía solo dos años. Armstrong obtuvo su licencia de piloto estudiantil a los 16 años, antes incluso de tener licencia de conducir. Luego estudió ingeniería aeronáutica en la Universidad de Purdue, donde aprendió sobre el diseño y construcción de aeronaves.
Servicio militar y carrera como piloto de pruebas
Armstrong sirvió como piloto de combate naval durante la Guerra de Corea, volando 78 misiones de combate. Después de la guerra, se convirtió en piloto de pruebas en la Base de la Fuerza Aérea Edwards en California, donde piloteó algunos de los aviones experimentales más rápidos jamás construidos. Piloteó el avión cohete X-15, alcanzando velocidades de más de 6,400 kilómetros por hora y altitudes en el borde del espacio. Su manejo tranquilo y hábil de situaciones peligrosas le ganó reputación de uno de los mejores pilotos del país.
Convertirse en astronauta
En 1962, Armstrong fue seleccionado como parte del segundo grupo de astronautas de la NASA, a veces llamados los “Nueve Nuevos”. Su primer vuelo espacial fue el Gemini 8 en marzo de 1966, donde realizó el primer acoplamiento exitoso de dos naves espaciales en órbita. Durante esa misión, un fallo en un propulsor hizo que la nave girara peligrosamente, pero el rápido pensamiento de Armstrong salvó a la tripulación. Su tranquila respuesta bajo presión ayudó a la NASA a elegirlo para comandar la histórica misión Apollo 11.
La misión Apollo 11
El 16 de julio de 1969, Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins despegaron del Centro Espacial Kennedy en Florida a bordo de un cohete Saturn V. Cuatro días después, Armstrong y Aldrin descendieron a la superficie lunar en el módulo lunar llamado Eagle mientras Collins orbitaba por encima. Armstrong tuvo que tomar el control manual del aterrizaje cuando notó que la computadora los guiaba hacia un campo de rocas, y aterrizó con solo unos 25 segundos de combustible restante. Pasó unas dos horas y media caminando en la Luna, recogiendo muestras y tomando fotografías.
Vida después de la Luna
Después de regresar a la Tierra como héroe mundial, Armstrong fue sorprendentemente discreto y evitó el protagonismo. Dejó la NASA en 1971 y se convirtió en profesor de ingeniería aeroespacial en la Universidad de Cincinnati, donde enseñó durante ocho años. A diferencia de muchos astronautas famosos, rara vez daba entrevistas o firmaba autógrafos, prefiriendo una vida tranquila en su granja en Ohio. Creía que la misión Apollo 11 pertenecía a todos los que habían trabajado en ella, no solo a él.
Premios y honores
Armstrong recibió algunos de los más altos honores que una persona puede ganar, incluyendo la Medalla Presidencial de la Libertad, la Medalla de Oro del Congreso y la Medalla del Espacio del Congreso. Fue incluido en el Salón de la Fama de los Astronautas en 1993. El cráter donde aterrizó el Apollo 11 fue informalmente llamado “Base Tranquilidad” en honor a la misión. El Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en California fue rebautizado con su nombre para honrar sus contribuciones a la aviación y la exploración espacial.
Recordando a Neil Armstrong
Neil Armstrong falleció el 25 de agosto de 2012, a los 82 años, en Cincinnati, Ohio. Su familia publicó una declaración pidiendo a la gente que lo honrara guiñándole un ojo a la Luna la próxima vez que la miraran. Armstrong es recordado no solo por ser la primera persona en la Luna, sino también por su humildad, coraje y dedicación a la exploración. Su historia muestra que la determinación tranquila y años de trabajo duro pueden llevar a logros que cambian el mundo.