Recolección de las Hojas de Té
La cosecha del té es un arte delicado que requiere habilidad y rapidez. Solo se recogen las dos hojas superiores y el brote cerrado en la punta de cada rama, porque estas hojas más jóvenes contienen más sabor y nutrientes. En muchas regiones productoras de té, los trabajadores especializados recogen las hojas completamente a mano, seleccionando cada brote con un rápido pellizco de los dedos. Un recolector de té experimentado puede cosechar entre 30 y 35 kilogramos de hojas frescas en un día, aunque se necesitan unos cuatro kilogramos de hojas frescas para hacer apenas un kilogramo de té terminado. Los mejores tés todavía se recogen a mano, mientras que los tés de menor calidad pueden cosecharse con maquinaria.
Cómo el Procesamiento Crea Diferentes Tés
Lo más sorprendente del té es que el té verde, el té negro, el té blanco y el té oolong provienen exactamente de la misma planta. La diferencia entre ellos está por completo en cómo se procesan las hojas después de la cosecha. El té blanco apenas se procesa; simplemente se seca al sol para preservar su delicado sabor. Las hojas de té verde se calientan rápidamente para evitar la oxidación, manteniéndolas verdes y con sabor fresco. El té oolong está parcialmente oxidado, mientras que las hojas de té negro están completamente oxidadas, lo que les da un color oscuro y un sabor intenso y pronunciado. Este proceso de oxidación es similar a cómo una manzana cortada se pone marrón cuando se deja al aire.
La Leyenda y la Historia del Té
Según la leyenda china, el té fue descubierto por el Emperador Shen Nong alrededor del año 2737 a. C., cuando las hojas de un árbol de té silvestre cayeron en su olla de agua hirviendo. Aunque no sepamos si esta historia es cierta, sabemos que las personas en China han bebido té durante al menos 5,000 años. La costumbre de tomar té se extendió a Japón, Corea y eventualmente a Europa, donde se volvió enormemente popular en los siglos XVII y XVIII. En 1773, los colonos americanos protestaron contra los impuestos británicos arrojando té al puerto de Boston, en un evento conocido como el Motín del Té de Boston, que ayudó a encender la Revolución Americana. El té sigue profundamente entretejido en las culturas y las rutinas diarias de personas de todo el mundo.
El Té en el Mundo Hoy
Hoy en día, el té se cultiva en más de 50 países, siendo China, India, Kenia y Sri Lanka los mayores productores. Más de tres mil millones de tazas de té se consumen en todo el mundo cada día. Diferentes culturas han desarrollado sus propias tradiciones únicas de té, desde la elaborada ceremonia japonesa del té hasta el dulce té de menta de Marruecos y el chai con leche de India. El té contiene cafeína y compuestos beneficiosos llamados antioxidantes, que los científicos creen que pueden ayudar a proteger el cuerpo contra ciertas enfermedades. La industria global del té emplea a millones de personas, especialmente mujeres, quienes constituyen una gran parte de las trabajadoras de las plantaciones de té.