El lino: tela hecha de planta
La elegante tela llamada lino o lino se obtiene de las fibras que se encuentran dentro de los tallos de la planta de lino. Para extraer estas fibras, los agricultores arrancan la planta entera del suelo en lugar de cortarla, y luego remojan los tallos en agua durante varias semanas en un proceso llamado enriado. El remojo ablanda el tallo exterior y permite separar, peinar y hilar las largas y resistentes fibras interiores. La tela de lino es ligera, transpirable y se vuelve más suave con cada lavado, lo que la hace perfecta para ropa y ropa de cama en climas cálidos. También es una de las fibras naturales más resistentes, unas dos o tres veces más fuerte que el algodón.
La planta cultivada más antigua
El lino puede ser una de las primeras plantas que los humanos aprendieron a cultivar y usar. Los arqueólogos han descubierto fibras de lino teñidas en una cueva en el país de Georgia que tienen unos 30,000 años de antigüedad, de una época en que nuestros ancestros aún vivían como cazadores y recolectores. Los antiguos egipcios apreciaban tanto el lino que lo usaban para envolver a sus momias, y los faraones eran enterrados con prendas de lino para la vida después de la muerte. El lino era tan importante para los egipcios que imágenes de la planta estaban talladas en las paredes de los templos y pintadas en la cerámica. La tradición de cultivar lino se extendió por toda Europa y se convirtió en una industria importante en países como Irlanda, Bélgica y los Países Bajos.
La semilla de lino: un pequeño superalimento
Mientras los tallos nos dan el lino, las semillas de lino son una central nutricional que se usa en alimentos e industria. Las semillas de lino son una de las fuentes vegetales más ricas en ácidos grasos omega-3, que son importantes para la salud del cerebro y el corazón. La gente añade semillas de lino molidas a batidos, cereales y productos horneados para darles un toque de sabor a nuez ligeramente dulce. Cuando se trituran las semillas de lino, producen aceite de linaza, que se ha usado durante siglos para proteger y conservar la madera, y como base para pinturas al óleo. Incluso el residuo que queda después de extraer el aceite se usa como nutritivo alimento para animales.
El lino en el mundo moderno
Hoy en día, Canadá es el mayor productor mundial de semillas de lino, mientras que países como Francia y Bélgica lideran el cultivo de lino para tela. La industria de la moda ha renovado su interés en el lino porque es una tela sostenible y biodegradable que requiere mucha menos agua para cultivarse que el algodón. Las plantas de lino también necesitan menos pesticidas y pueden crecer en suelos pobres donde otros cultivos tienen dificultades. Los investigadores encuentran nuevos usos para las fibras de lino en materiales compuestos, mezclándolas con plásticos para crear paneles ligeros y resistentes para automóviles y edificios. Esta planta ancestral sigue demostrando que su nombre científico, “utilísimo”, es tan cierto hoy como lo era hace miles de años.