La Vida de una Planta Rodadora
La vida de un cardo ruso comienza como un pequeño brote verde con hojas suaves y parecidas a la hierba. A medida que crece durante la primavera y el verano, se convierte en un arbusto redondo y tupido que puede medir desde el tamaño de una pelota de fútbol hasta el de un automóvil pequeño. El arbusto verde produce diminutas flores rosadas o verdosas escondidas entre sus ramas. Cuando llega el otoño y el clima se vuelve frío y seco, la planta muere. Sus tallos y hojas verdes se vuelven marrones, quebradizos y cubiertos de espinas afiladas. En la base del tallo de la planta se debilita un tipo especial de tejido celular, lo que facilita que una fuerte ráfaga de viento rompa toda la planta a nivel del suelo.
Un Diseño de Dispersión Inteligente
Rodar no es solo algo divertido para una planta rodadora; ¡es cómo sobrevive su especie! Una sola planta de cardo ruso a tamaño completo puede contener hasta 250.000 semillas. A medida que la planta muerta e interconectada rueda y rebota por las llanuras abiertas impulsada por el viento, se agita como un salero. En cada rebote, deja caer unas cuantas semillas, esparciéndolas a lo largo de millas de paisaje. Esta es una forma increíblemente efectiva para que la planta propague a sus bebés muy lejos en el duro entorno del desierto, asegurando que las nuevas plantas tengan mucho espacio para crecer el próximo año.
Plantas Rodadoras en el Ecosistema
Mientras están verdes y vivas, el cardo ruso y otras especies de plantas rodadoras pueden proporcionar alimento útil. Animales como el antílope berrendo, los perritos de las praderas y los pájaros pequeños se comen los tiernos brotes primaverales, y el ganado pastará con ellos si no hay otros pastos disponibles. Sin embargo, una vez que se secan y comienzan a rodar, se convierten en un problema importante. Las plantas rodadoras pueden acumularse por miles contra cercas, casas y carreteras, creando enormes y puntiagudos atascos de tráfico. Debido a que están tan secas y aireadas, estas grandes pilas de plantas rodadoras también son un grave peligro de incendio en los estados occidentales secos.
Invasoras Secas y Espinosas
Hoy en día, el cardo ruso se considera una especie invasora problemática en la mayor parte de los Estados Unidos. Puede crecer en suelos muy pobres e incluso puede sobrevivir en tierra que es demasiado salada para otras plantas. Prospera en áreas donde el suelo ha sido removido, como a lo largo de las carreteras, en tierras de cultivo abandonadas o en áreas que han sido pastoreadas en exceso por animales. Los científicos y los agricultores están trabajando constantemente para encontrar formas de controlar el cardo ruso, incluido el uso de insectos especiales y hongos que solo atacan a la maleza, tratando de evitar que estas bolas rodantes se apoderen del paisaje occidental.