Cómo se ven
Los robles son conocidos por sus copas amplias y extendidas y sus hojas profundamente lobuladas, aunque la forma de las hojas varía mucho entre especies. Los robles blancos tienen hojas con lóbulos redondeados, mientras que los robles rojos tienen hojas con lóbulos puntiagudos con puntas de cerdas. Un roble maduro puede crecer de 60 a 100 pies de altura y vivir cientos de años, y algunos ejemplares sobreviven más de 1000 años. La corteza de los robles más viejos es gruesa y profundamente surcada, lo que sirve de hogar a insectos, arañas y animales pequeños en sus grietas. Los robles producen bellotas, que son pequeñas nueces colocadas en una tapa en forma de copa, y un solo roble grande puede arrojar decenas de miles de bellotas en un buen año.
Por qué los robles son tan importantes
Los científicos han descubierto que los robles albergan más especies de vida silvestre que cualquier otro género de árboles nativos en América del Norte. Más de 100 especies de aves y mamíferos comen bellotas, incluidas ardillas, ciervos, pavos salvajes, arrendajos azules y osos negros. Las hojas de los robles alimentan a cientos de especies de orugas, que a su vez son alimento esencial para los pajaritos durante la temporada de anidación. Los bosques de robles crean hábitats ricos y complejos donde musgos, helechos, hongos y flores silvestres prosperan en el suelo del bosque. Incluso después de que un roble muere, su enorme tronco puede tardar siglos en descomponerse por completo, proporcionando refugio a pájaros carpinteros, búhos e innumerables insectos durante ese tiempo.
Cómo los usa la gente
Los seres humanos han dependido de los robles durante miles de años. La madera de roble es excepcionalmente dura y duradera, lo que la convierte en la opción preferida para construir barcos, barriles, muebles y pisos. Los barriles de vino y whisky casi siempre están hechos de roble porque la madera aporta sabor y ayuda a que las bebidas envejezcan adecuadamente. El corcho, el material utilizado para sellar las botellas de vino y hacer tablones de anuncios, proviene de la corteza del alcornoque, que se puede recolectar cada nueve años sin dañar el árbol. Las bellotas alguna vez fueron un alimento básico para muchos pueblos indígenas, quienes las molían para convertirlas en harina después de absorber los taninos amargos.
Datos curiosos
Un roble no empieza a producir bellotas hasta que tiene entre 20 y 50 años, pero una vez que empieza, un solo árbol puede producir entre 70.000 y 150.000 bellotas al año. Las ardillas olvidan dónde entierran alrededor del 25 por ciento de las bellotas que recolectan, y muchas de esas bellotas olvidadas brotan en nuevos robles. El roble vivo más antiguo conocido en los Estados Unidos es el gran roble de Pechanga en California, y se estima que tiene más de 1.000 años. Las agallas del roble, las extrañas protuberancias redondas que a veces se encuentran en las hojas de roble, en realidad son creadas por pequeñas avispas que engañan al árbol para que desarrolle un hogar protector para sus larvas. En la Edad Media, la tinta de agalla de roble era la tinta de escritura más común en Europa y se utilizaba para escribir la Carta Magna y muchos otros documentos históricos.