Cómo se construyó
La construcción de la Torre Eiffel comenzó en enero de 1887 y tardó poco más de dos años en completarse. La torre está hecha de 18,000 piezas de hierro individuales unidas por aproximadamente 2.5 millones de remaches. Alrededor de 300 trabajadores ensamblaron las piezas en el lugar, utilizando técnicas de construcción innovadoras que estaban adelantadas a su tiempo. A pesar de su enorme tamaño, el proyecto se terminó a tiempo y por debajo del presupuesto, lo que impresionó a personas de todo el mundo.
Una altura récord
Cuando la Torre Eiffel se completó en 1889, se convirtió en la estructura hecha por el hombre más alta del mundo con 300 metros (984 pies). Mantuvo ese récord durante 41 años hasta que el edificio Chrysler se terminó en la ciudad de Nueva York en 1930. Una antena de transmisión añadida en la parte superior aumentó la altura total de la torre a 330 metros. La torre en realidad crece unos 15 centímetros (6 pulgadas) en verano porque el hierro se expande cuando es calentado por el sol.
Una torre que casi fue demolida
La Torre Eiffel fue originalmente pensada como una estructura temporal, destinada a ser desmantelada después de 20 años. Muchos parisinos al principio no les gustaba la torre, llamándola una monstruosidad que arruinaba el horizonte de la ciudad. Sin embargo, la torre demostró ser valiosa como torre de transmisión de radio, lo que la salvó de ser derribada. Durante la Primera Guerra Mundial, se usó para interceptar comunicaciones de radio enemigas, demostrando aún más su importancia más allá de ser solo un monumento.
Visitar la torre
Alrededor de 7 millones de personas visitan la Torre Eiffel cada año, convirtiéndola en el monumento de pago más visitado del mundo. Los visitantes pueden llegar a tres niveles diferentes en ascensor o subiendo 674 escalones hasta el segundo piso. Las vistas desde la cima se extienden por todo París y, en días despejados, alcanzan hasta 72 kilómetros (45 millas) en todas las direcciones. El propio Gustave Eiffel tenía un apartamento privado en lo más alto, donde recibía a invitados famosos, incluido el inventor Thomas Edison.
Luces y mantenimiento
Cada noche, la Torre Eiffel se ilumina con luces doradas que la hacen brillar contra el cielo de París. Después del anochecer, 20,000 bombillas parpadean y centellean durante cinco minutos al inicio de cada hora. Mantener la torre en buenas condiciones requiere un trabajo constante, incluyendo una nueva capa de pintura cada siete años usando aproximadamente 60 toneladas de pintura para evitar que el hierro se oxide. Un equipo de pintores trabaja a mano para cubrir cada parte de la estructura.
Por qué es importante
La Torre Eiffel es una obra maestra de la ingeniería que mostró al mundo lo que la construcción con hierro podía lograr. Inspiró a arquitectos e ingenieros a pensar en grande y a superar los límites del diseño de edificios. La torre también representa la cultura francesa, la creatividad y el espíritu de innovación que definió finales del siglo XIX. Hoy en día, sigue siendo uno de los monumentos más fotografiados y queridos del planeta, atrayendo visitantes de todos los rincones del mundo.