Cómo se construyó
La construcción del Coliseo comenzó en el año 70 d.C. bajo el emperador Vespasiano y se completó en el año 80 d.C. bajo su hijo, el emperador Tito. Decenas de miles de trabajadores, incluidas personas esclavizadas y prisioneros de guerra, ayudaron a construir la enorme estructura. Los romanos usaron concreto, una roca volcánica llamada tufa y piedra caliza travertino para crear los muros y los arcos. El edificio tiene 80 entradas con arcos y un complejo sistema de túneles y habitaciones subterráneas debajo del piso de la arena.
Tamaño y diseño

El Coliseo es un edificio de forma ovalada que mide aproximadamente 189 metros (620 pies) de largo y 156 metros (512 pies) de ancho. Podía albergar entre 50,000 y 80,000 espectadores, aproximadamente la misma capacidad que muchos estadios deportivos modernos. Los asientos se organizaban por clase social: el emperador y los senadores se sentaban más cerca de la acción y los ciudadanos comunes más arriba. Un enorme toldo de lona llamado velarium podía extenderse sobre la parte superior para dar sombra al público.
Qué sucedía adentro
El Coliseo se usaba para espectáculos públicos dramáticos y a menudo violentos. Los gladiadores luchaban entre sí en combate, y las cacerías de animales llamadas venationes traían leones, elefantes y rinocerontes a la arena. Los romanos incluso inundaban el piso de la arena para realizar batallas navales simuladas conocidas como naumachiae. También se llevaban a cabo ejecuciones públicas y recreaciones de batallas famosas. El Coliseo se usó activamente para estos eventos durante unos 500 años antes de caer gradualmente en desuso en el siglo VI.
Daños a lo largo de los siglos
Aproximadamente dos tercios del Coliseo original han sido destruidos a lo largo de los siglos. Poderosos terremotos en los años 847 d.C. y 1231 d.C. causaron el derrumbe de grandes secciones del muro exterior. Los ladrones de piedra también arrancaron mármol y materiales de construcción de la estructura para usarlos en la construcción de iglesias, palacios y otros edificios en Roma. Los incendios y el abandono dañaron aún más el anfiteatro. A pesar de toda esta destrucción, la estructura restante todavía transmite a los visitantes una poderosa sensación de su grandeza original.
El Coliseo hoy
El Coliseo es ahora Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y una de las atracciones turísticas más visitadas del mundo, con aproximadamente 7 millones de visitantes cada año. En 2007, fue elegido como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo. El gobierno italiano ha invertido en proyectos de restauración para preservar y reparar la antigua estructura. Los visitantes pueden caminar por los pasajes subterráneos donde los gladiadores y los animales alguna vez esperaban antes de entrar a la arena.
Por qué es importante
El Coliseo es una pieza importante de la historia mundial porque muestra lo avanzada que era la ingeniería romana hace casi 2,000 años. Su diseño influyó en la forma de los estadios y arenas modernos de todo el mundo. Estudiar el Coliseo ayuda a los historiadores a comprender la sociedad romana, incluidos sus valores, entretenimiento y estructura social. Es un recordatorio tanto de los logros como de la crueldad del antiguo mundo romano.