Una de las reglas más importantes de la seguridad en línea es mantener tu información personal privada. Nunca compartas tu nombre completo, domicilio, número de teléfono, nombre de la escuela o contraseñas con nadie que conozcas en línea, aunque parezcan amigables. Las fotos también pueden revelar información personal — una foto de tu casa podría mostrar tu dirección, y un uniforme escolar podría identificar dónde estudias. Incluso los mensajes que parecen privados pueden ser capturados con pantallas y compartidos o vistos por personas que no pretendías. Una buena regla general es no publicar nada en línea que no quisieras que apareciera en una valla publicitaria gigante en tu pueblo.
Entender el Ciberacoso
El ciberacoso es el acoso que ocurre a través de dispositivos digitales como teléfonos, computadoras y tabletas. Afecta a aproximadamente 1 de cada 5 estudiantes de secundaria y preparatoria, y puede incluir mensajes hirientes, fotos vergonzosas, rumores difundidos en línea o ser excluido deliberadamente de grupos en línea. El ciberacoso puede ser incluso más dañino que el acoso en persona porque puede seguir a las víctimas a todas partes — a sus hogares, sus habitaciones y cada vez que revisan su teléfono. A diferencia del acoso escolar, el contenido hiriente publicado en línea puede difundirse a una gran audiencia en minutos y puede ser casi imposible de eliminar por completo.
Qué Hacer ante el Ciberacoso
Si experimentas ciberacoso, lo más importante que debes saber es que no es tu culpa y no tienes que manejarlo solo. No respondas al acosador porque responder suele empeorar la situación y le da al acosador la reacción que busca. Toma capturas de pantalla de los mensajes o publicaciones de acoso como evidencia antes de que se elimine algo. Bloquea a la persona en cualquier plataforma que esté usando para contactarte. Luego díselo a un adulto de confianza — un padre, maestro o consejero escolar — quien puede ayudarte a reportar el comportamiento a la plataforma y lograr que se elimine el contenido dañino.
Detectar Estafas y Phishing
Las estafas de phishing son mensajes falsos diseñados para engañarte y hacer que entregues tu información personal, como contraseñas o números de cuenta. Estos mensajes pueden parecer que provienen de una empresa real, un juego que juegas o incluso un amigo cuya cuenta fue hackeada. Las organizaciones legítimas nunca te pedirán tu contraseña o información personal sensible por correo electrónico, mensaje de texto o redes sociales. Ten cuidado con los mensajes que crean urgencia, como “¡Tu cuenta será eliminada en 24 horas!” — esta presión está diseñada para que actúes antes de pensar. En caso de duda, no hagas clic en ningún enlace — en cambio, ve directamente al sitio web escribiendo la dirección en tu navegador o pide ayuda a un adulto de confianza.
Tu Huella Digital
Todo lo que haces en línea deja un rastro llamado tu huella digital, y gran parte de ella dura para siempre. Las publicaciones en redes sociales, comentarios, fotos, videos e incluso búsquedas pueden guardarse, capturarse o archivarse incluso después de que los elimines. Maestros, entrenadores, oficiales de admisiones universitarias y futuros empleadores pueden revisar tu presencia en línea cuando tomen decisiones sobre ti. Antes de publicar cualquier cosa, pregúntate: “¿Me sentiría cómodo si mis padres, mi maestro o mi futuro jefe vieran esto?” Tu huella digital comienza a construirse la primera vez que vas en línea, por lo que es importante hacer que sea positiva desde el principio.
Ser Amable y Respetuoso en Línea
Los buenos ciudadanos digitales tratan a los demás con el mismo respeto en línea que mostraría en persona. Antes de publicar un comentario o enviar un mensaje, léelo en voz alta y piensa en cómo se sentirá la otra persona cuando lo lea. Recuerda que detrás de cada nombre de usuario y foto de perfil hay una persona real con sentimientos reales. No compartas fotos vergonzosas ni información privada sobre otras personas, incluso en broma, porque podría lastimarlas profundamente. Defender a alguien que está siendo acosado en línea — reportando el comportamiento o enviando un mensaje de apoyo — es tan importante como defender a alguien en el pasillo de la escuela.
No todo lo que lees, ves o escuchas en línea es verdad, y parte de ser un buen ciudadano digital es aprender a distinguir los hechos de la ficción. Antes de compartir una historia o afirmación con otros, verifica si proviene de una fuente confiable como una organización de noticias reconocida, un sitio web gubernamental o una institución educativa. Sé sospechoso de historias que parecen demasiado impactantes o demasiado buenas para ser verdad, porque a menudo están diseñadas para obtener clics en lugar de informarte. Busca la misma información reportada por múltiples fuentes confiables antes de creerla. Al verificar los hechos antes de compartir, ayudas a detener la difusión de información falsa y haces que internet sea un lugar más confiable para todos.