Cuándo Llamar al 911
En los Estados Unidos, debes llamar al 911 (o al número de emergencia de tu país) para cualquier situación que ponga en peligro la vida. Llama de inmediato si alguien está inconsciente, no respira, sangra abundantemente, tiene un ataque al corazón o un derrame cerebral, o tiene una lesión grave como un hueso que sobresale a través de la piel. Cuando llames, mantén la calma y dile al operador tu ubicación, qué sucedió y cuántas personas están heridas. Permanece en la línea porque el operador puede darte instrucciones sobre cómo ayudar mientras esperas. Nunca tengas miedo de llamar al 911 — siempre es mejor llamar y no necesitar ayuda que necesitar ayuda y no llamar.
Tratar Cortes y Raspones
Los cortes y raspones menores son algunas de las lesiones más comunes, y son fáciles de tratar con primeros auxilios básicos. Primero, enjuaga la herida con agua limpia corriente para eliminar suciedad y gérmenes, lo que ayuda a reducir el riesgo de infección. Si el corte sangra, aplica presión suave con un paño limpio o gasa durante unos minutos hasta que deje de sangrar. Luego aplica una capa delgada de ungüento antibiótico y cubre la herida con un vendaje para mantenerla limpia. Cambia el vendaje diariamente y observa si hay señales de infección como enrojecimiento, hinchazón o pus.
Cómo Manejar las Quemaduras
Las quemaduras pueden ocurrir por líquidos calientes, vapor, fuego o incluso demasiado sol. Para quemaduras menores, enfría el área quemada bajo agua corriente a temperatura ambiente durante 10 a 20 minutos — nunca uses hielo, porque el frío extremo puede dañar aún más el tejido de la piel. No revientes ninguna ampolla que se forme, ya que las ampollas protegen la piel que se está curando debajo. Cubre la quemadura ligeramente con un vendaje estéril o paño limpio para mantenerla protegida. Para quemaduras graves que midan más de 7.5 centímetros, que se vean blancas o carbonizadas, o que estén en la cara, las manos o las articulaciones, llama al 911 de inmediato.
Ayudar a Alguien que Se Está Ahogando
El atragantamiento ocurre cuando la comida u un objeto queda atascado en la garganta de alguien y bloquea su vía respiratoria. Si una persona tose con fuerza, anímala a seguir tosiendo porque su cuerpo está tratando de expulsar el objeto por sí solo. Si no puede toser, hablar o respirar, debes actuar rápido realizando las compresiones abdominales, también llamadas maniobra de Heimlich. Párate detrás de la persona, haz un puño con una mano y colócalo justo encima de su ombligo, luego empuja hacia adentro y hacia arriba hasta que el objeto salga. Para bebés menores de un año, la técnica es diferente — usa golpes en la espalda y compresiones en el pecho.
La RCP y los DEA Salvan Vidas
RCP significa reanimación cardiopulmonar, y es una técnica que salva vidas cuando el corazón de alguien deja de latir. La cadena de supervivencia comienza con llamar al 911, luego iniciando compresiones torácicas para mantener la sangre circulando hacia el cerebro y otros órganos. Empuja fuerte y rápido en el centro del pecho a un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto — aproximadamente el mismo tempo que la canción “Stayin’ Alive.” Un DEA, o desfibrilador externo automático, es un dispositivo que se encuentra en muchos lugares públicos que puede dar una descarga al corazón detenido para que vuelva a un ritmo normal. Muchas organizaciones ofrecen clases de RCP y uso del DEA para niños y jóvenes.
Qué Va en un Botiquín de Primeros Auxilios
Todo hogar, automóvil y salón de clases debe tener un botiquín de primeros auxilios bien equipado listo para emergencias. Un kit básico debe incluir vendajes adhesivos de varios tamaños, gasas estériles, cinta médica, toallitas antisépticas, ungüento antibiótico, tijeras y pinzas. También debes tener un termómetro digital, una bolsa de frío instantáneo para esguinces y golpes, y guantes desechables para protegerte de los gérmenes. Revisa tu botiquín de primeros auxilios regularmente para reemplazar artículos que han sido usados o que han vencido. Saber qué hay en tu kit y cómo usar cada artículo es tan importante como tener los suministros.
Ser un Auxiliador de Primeros Auxilios
No tienes que ser adulto para ser un auxiliador de primeros auxilios. Comienza aprendiendo los conceptos básicos — toma una clase de primeros auxilios a través de tu escuela, centro comunitario o una organización como la Cruz Roja Americana. Siempre dile a un adulto de confianza sobre cualquier lesión o emergencia, incluso si ya comenzaste a ayudar. Mantén la calma, porque un auxiliador tranquilo puede pensar con más claridad y hacer que la persona lesionada se sienta más segura. Lo más importante que puedes hacer en cualquier emergencia es conseguir ayuda llamando al 911 y permanecer con la persona hasta que llegue la ayuda profesional.