La Antigua Teoría del Oxígeno
Durante muchos años, la gente creía que el bostezo era la forma en que el cuerpo obtenía más oxígeno para el cerebro. La idea tenía sentido en la superficie: haces una gran inhalación cuando bostezas, así que quizás tu cuerpo necesitaba más aire. Sin embargo, los científicos han probado esta idea cuidadosamente y descubrieron que no se sostiene. Los estudios mostraron que respirar diferentes niveles de oxígeno y dióxido de carbono no cambiaba la frecuencia con la que las personas bostezaban. Si bostezar fuera para obtener más oxígeno, respirar oxígeno puro debería detener el bostezo, pero no lo hace. Este descubrimiento llevó a los investigadores a buscar una mejor explicación.
La Teoría del Enfriamiento del Cerebro
La teoría científica líder hoy es que el bostezo ayuda a enfriar el cerebro. En 2014, el investigador Andrew Gallup publicó un estudio que mostraba que el bostezo es más común en temperaturas más frescas y puede ayudar a regular la temperatura del cerebro. Cuando bostezas, la inhalación profunda de aire fresco y el estiramiento de los músculos de la mandíbula aumentan el flujo sanguíneo al cerebro, ayudando a llevar el exceso de calor. Los estudios han encontrado que las personas bostezan más en ambientes cálidos y menos cuando sostienen algo fresco contra su frente. Este efecto refrescante puede ser especialmente importante durante las transiciones entre el sueño y la vigilia, cuando la temperatura del cerebro naturalmente cambia.
Cuándo y Por Qué Bostezamos
El bostezo está estrechamente relacionado con los cambios en el estado de alerta de tu cerebro. Tiendes a bostezar cuando te estás poniendo somnoliento, cuando te estás despertando o durante períodos largos de aburrimiento y poca estimulación. Los atletas a menudo bostezan justo antes de una gran competencia, y se ha informado que los paracaidistas bostezan antes de saltar de los aviones. Esto sugiere que el bostezo no es solo por estar cansado, sino que puede ayudar al cerebro a pasar a un estado más alerta cuando es necesario. Piénsalo como el botón de reinicio de tu cerebro durante las transiciones entre diferentes niveles de actividad.
El Bostezo Contagioso
Una de las cosas más interesantes del bostezo es que es contagioso. Solo ver a alguien bostezar, escuchar un bostezo o incluso leer sobre bostezar puede provocarte bostezar también. Incluso podrías sentir el impulso de bostezar ahora mismo mientras lees este artículo. El bostezo contagioso no se limita a los humanos. Los chimpancés se contagian los bostezos entre sí, y se ha demostrado que los perros bostezan en respuesta al bostezo de sus dueños. Incluso ver un video de alguien bostezando puede ser suficiente para desencadenar una cadena de reacciones de bostezo en una habitación llena de personas.
El Bostezo y la Empatía
Los científicos han encontrado un fuerte vínculo entre el bostezo contagioso y la empatía, que es la capacidad de entender y compartir los sentimientos de los demás. La investigación muestra que las personas que obtienen puntuaciones más altas en pruebas de empatía son más propensas a contagiarse de un bostezo de otra persona. Los niños generalmente desarrollan el bostezo contagioso alrededor de los 4 a 5 años de edad, que es aproximadamente cuando comienzan a desarrollar habilidades de empatía más fuertes. Los estudios también han encontrado que es más probable que te contagies del bostezo de un amigo cercano o familiar que de un extraño. Esta conexión sugiere que el bostezo contagioso puede estar arraigado en los mismos sistemas cerebrales que nos ayudan a conectarnos con otras personas.
El Bostezo en el Reino Animal
El bostezo está muy extendido en todo el mundo animal, pero los diferentes animales pueden bostezar por razones diferentes. Muchos animales, incluyendo babuinos, leones e hipopótamos, bostezan para mostrar sus dientes como advertencia o demostración de dominancia. Los conejillos de indias bostezan para mostrar agresión hacia rivales, mientras que algunos pingüinos bostezan como parte de sus exhibiciones de apareamiento. Los peces, reptiles y aves también bostezan, lo que sugiere que el comportamiento es extremadamente antiguo. Los científicos estiman que el bostezo evolucionó hace cientos de millones de años, mucho antes de que existieran los humanos, lo que lo convierte en uno de los comportamientos más antiguos que compartimos con otros animales.
Los Misterios No Resueltos del Bostezo
A pesar de décadas de investigación, el bostezo sigue siendo uno de los grandes pequeños misterios de la ciencia. Los científicos todavía no comprenden completamente por qué el bostezo es contagioso ni exactamente qué propósito sirve. Algunas personas bostezan más que otras, y los investigadores no están completamente seguros de por qué. El bostezo excesivo, definido como bostezar más de 3 veces en 15 minutos, a veces puede ser una señal de una condición médica y debe mencionarse a un médico. Lo que sí sabemos es que esta acción simple y cotidiana involucra procesos cerebrales complejos que los científicos aún están trabajando para descifrar.