No hay una manera correcta de hacer el duelo
Una de las cosas más importantes que debes saber sobre el duelo es que no hay una única manera “correcta” de experimentarlo. Algunas personas lloran mucho, mientras que otras se sienten entumecidas o enojadas. Algunas quieren hablar sobre lo que ocurrió, y otras prefieren estar solas por un tiempo. Las personas también hacen el duelo en diferentes plazos de tiempo, así que no hay una cantidad determinada de tiempo que el duelo debería durar. Lo que sea que estés sintiendo es válido, y comparar tu duelo con el de otra persona no es útil.
Las etapas del duelo
En 1969, la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross describió cinco etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Estas etapas ayudaron a las personas a comprender que el duelo involucra muchas emociones diferentes. Sin embargo, la investigación moderna sobre el duelo muestra que estas etapas no ocurren en un orden fijo, y no todas las personas las experimentan todas. Podrías sentir aceptación un día y luego enojo al siguiente, y eso es completamente normal. Las etapas se entienden mejor como experiencias comunes en lugar de un proceso paso a paso.
Cómo experimentan el duelo los niños
Los niños a menudo hacen el duelo de manera diferente a los adultos. Un niño podría estar jugando y riendo en un momento, y luego ser vencido repentinamente por la tristeza al siguiente. Los expertos a veces llaman a esto “saltar charcos” porque los niños parecen entrar y salir de su duelo como charcos en una acera. Esto no significa que un niño no esté de duelo o que no le importe. Es simplemente la manera en que las mentes más jóvenes procesan las emociones grandes, y es completamente saludable. Los niños también pueden expresar el duelo a través de su comportamiento, como tener dificultad para dormir, perder el interés en las actividades, o sentirse más apegados de lo usual.
Cómo el duelo afecta tu cuerpo
El duelo no es solo una experiencia emocional; también afecta tu cuerpo. Los síntomas físicos comunes del duelo incluyen sentirse muy cansado, tener dificultad para concentrarse en las tareas escolares, cambios en el apetito y dificultad para dormir. Algunas personas tienen dolores de cabeza o de estómago cuando están de duelo. Estas respuestas físicas ocurren porque tu cerebro y tu cuerpo están conectados, y las emociones grandes crean cambios físicos reales. Cuidar tu cuerpo comiendo bien, durmiendo lo suficiente y manteniéndote activo puede ayudarte a sentirte un poco mejor durante un momento difícil.
Maneras saludables de procesar el duelo
Hay muchas maneras saludables de trabajar a través del duelo y honrar lo que has perdido. Hablar sobre la persona o la cosa que extrañas con alguien de confianza puede traer consuelo y ayudarte a sentirte menos solo. Mirar fotos, escribir en un diario o dibujar tus sentimientos son maneras útiles de expresar lo que hay dentro de ti. Algunas personas encuentran significativo crear una caja de recuerdos llena de objetos especiales que les recuerdan lo que perdieron. Mantener tus rutinas diarias, como ir a la escuela y pasar tiempo con amigos, también puede proporcionar estabilidad durante un tiempo incierto.
La mayoría de las personas son resilientes
Aunque el duelo puede sentirse abrumador, las investigaciones del psicólogo George Bonanno en la Universidad de Columbia muestran que la mayoría de las personas son sorprendentemente resilientes después de una pérdida. Sus estudios encontraron que alrededor del 65% de las personas en duelo muestran resiliencia y se adaptan sin dificultades duraderas. Esto no significa que no se sientan tristes ni que la pérdida no importe. Significa que los seres humanos tienen una notable capacidad para sanar y encontrar significado incluso después de experiencias dolorosas. Saber esto puede darte esperanza durante tus momentos más difíciles.
Cuándo pedir ayuda
Aunque el duelo es una parte normal de la vida, a veces puede sentirse demasiado grande para manejarlo por tu cuenta. Si el duelo hace que sea muy difícil ir a la escuela, estar con amigos, comer o dormir durante un largo período de tiempo, es importante hablar con un adulto de confianza. Un consejero escolar, terapeuta u otro profesional de salud mental puede brindar apoyo y enseñarte estrategias para sobrellevar la situación. Pedir ayuda es una señal de fortaleza, no de debilidad. Mereces apoyo durante los momentos difíciles, y hay personas que se preocupan por ti y quieren ayudar.