Los años escolares
Einstein no tuvo una vida escolar fácil. Le disgustaban las reglas estrictas y la memorización que exigían las escuelas alemanas, y con frecuencia chocaba con sus maestros. A los dieciséis años intentó ingresar al Instituto Federal de Tecnología de Zúrich en Suiza, pero reprobó el examen de admisión en su primer intento. Tuvo que pasar un año adicional estudiando en una escuela del pueblo de Aarau, Suiza, antes de finalmente aprobar. Una vez que ingresó, estudió física y matemáticas y se graduó en 1900.
El año milagro
En 1905, Einstein vivió un año asombroso que los científicos llaman ahora el “año milagro”, o Annus Mirabilis en latín. Mientras trabajaba como empleado en una oficina de patentes en Berna, Suiza, publicó cuatro artículos científicos revolucionarios. Uno de esos artículos presentaba su Teoría Especial de la Relatividad, que cambió nuestra comprensión del espacio y el tiempo. Ese mismo año, escribió la ecuación más famosa de toda la ciencia: E=mc², que demostró que la masa y la energía son dos formas de una misma cosa.
La relatividad general
Diez años después, en 1915, Einstein publicó su Teoría General de la Relatividad. Esta teoría reimaginó completamente la gravedad — en lugar de ser una simple fuerza de atracción, Einstein demostró que los objetos masivos como el Sol en realidad doblan el tejido del espacio y el tiempo a su alrededor. Imagina poner una bola de boliche sobre una sábana estirada y observar cómo crea una depresión — algo así es como los planetas curvan el espacio a su alrededor. Los científicos pusieron a prueba esta idea durante un eclipse solar en 1919, y los resultados coincidieron perfectamente con las predicciones de Einstein. De la noche a la mañana, Einstein se convirtió en el científico más famoso del mundo.
El Premio Nobel
En 1921, Einstein ganó el Premio Nobel de Física, pero no por sus famosas teorías de la relatividad. Recibió el premio por explicar el efecto fotoeléctrico, que ayudó a demostrar que la luz está compuesta de pequeños paquetes de energía llamados fotones. Este descubrimiento fue importante porque sentó las bases de la física cuántica, una rama completamente nueva de la ciencia. El efecto fotoeléctrico también condujo a inventos prácticos como los paneles solares, que convierten la luz en electricidad. La medalla del Premio Nobel de Einstein es hoy uno de los galardones científicos más valiosos jamás otorgados.
La vida en América
Cuando Adolf Hitler y el Partido Nazi llegaron al poder en Alemania, la vida se volvió muy peligrosa para los judíos como Einstein. En 1933, Einstein abandonó Alemania y se mudó a los Estados Unidos, estableciéndose en Princeton, Nueva Jersey. Tomó un puesto en el Instituto de Estudios Avanzados, donde trabajó por el resto de su vida. En 1940, se convirtió con orgullo en ciudadano estadounidense. Einstein usó su fama para alzar la voz contra el racismo, la guerra y la injusticia, y fue un firme defensor de los derechos civiles.
Las ideas de Einstein transformaron casi todas las áreas de la física. Su ecuación E=mc² ayudó a los científicos a comprender la energía nuclear, que alimenta el Sol y las estrellas. La relatividad general hizo posible el estudio de los agujeros negros, el Big Bang y la expansión del universo. Sin el trabajo de Einstein, no tendríamos satélites GPS, que dependen de sus ecuaciones para mantener el tiempo preciso. Es considerado ampliamente uno de los más grandes científicos que hayan existido.
Su legado
Albert Einstein falleció el 18 de abril de 1955, a los 76 años, en Princeton, Nueva Jersey. Tras su muerte, un médico preservó su cerebro para el estudio científico, con la esperanza de aprender qué lo hacía tan brillante. Su nombre se ha convertido en sinónimo de genio — cuando alguien es muy inteligente, la gente suele llamarlo “un Einstein”. Sus cuatro artículos del año milagro de 1905 siguen siendo estudiados por estudiantes de física en todo el mundo. Einstein dijo una vez que la imaginación es más importante que el conocimiento, y su vida demostró hasta dónde pueden llegar la curiosidad y la imaginación.