Primeros años
Lonnie George Johnson nació el 6 de octubre de 1949 en Mobile, Alabama. Desde pequeño, le encantaba desmontar cosas para averiguar cómo funcionaban, y en cierta ocasión construyó un robot con chatarra y piezas de artículos viejos de un depósito de chatarra. En la preparatoria, participó en una feria de ciencias con un robot controlado a distancia llamado “Linex”, convirtiéndose en uno de los pocos estudiantes afroamericanos en competir. Obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Tuskegee, donde obtuvo tanto una licenciatura en ingeniería mecánica como una maestría en ingeniería nuclear.
Carrera en la NASA
Después de la universidad, Lonnie Johnson fue a trabajar al Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA, donde contribuyó a algunas de las misiones espaciales más importantes de la historia. Trabajó en la misión Galileo, que envió una sonda para estudiar Júpiter y sus lunas, y en la misión Cassini a Saturno. También sirvió como ingeniero nuclear en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. A lo largo de su carrera en la NASA, siguió experimentando e inventando cosas en su tiempo libre, lo que pronto lo llevaría a su creación más famosa.
La invención del Super Soaker
En 1982, Lonnie estaba experimentando con un nuevo tipo de bomba de calor en su baño cuando un poderoso chorro de agua cruzó la habitación. En lugar de simplemente limpiar el desastre, se dio cuenta de que el chorro de agua a alta presión sería un juguete increíble. Pasó años desarrollando un prototipo y finalmente se asoció con una empresa de juguetes para lanzarlo al mercado en 1990. El Super Soaker se convirtió en un enorme éxito, generando más de mil millones de dólares en ventas totales y convirtiéndose en uno de los juguetes más vendidos de todos los tiempos.
Seguir innovando
Lonnie Johnson posee más de 80 patentes de sus inventos y nunca ha dejado de trabajar en nuevas ideas. Ha utilizado el dinero de las regalías del Super Soaker para financiar Johnson Research and Development, una empresa enfocada en tecnología de energía limpia. Uno de sus proyectos más emocionantes es el desarrollo de un nuevo tipo de batería de estado sólido que podría hacer que los autos eléctricos y el almacenamiento de energía solar sean mucho más eficientes. Desde pistolas de agua hasta baterías avanzadas, Johnson sigue encontrando nuevas formas de poner sus habilidades de ingeniería al servicio del mundo.