Vida Temprana y Educación
Virginia creció en una familia que amaba la música y la ciencia, y aprendió a tocar el violín cuando era niña. Asistió al Mount Holyoke College y luego a la Facultad de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia, graduándose en 1933 cerca de los primeros de su clase. Al principio, planeó convertirse en cirujana, pero un mentor le aconsejó que sería muy difícil para una mujer tener éxito en la cirugía en ese momento. En cambio, eligió el campo más nuevo de la anestesiología, donde aún podía marcar una gran diferencia en la vida de los pacientes.
Inventando la Puntuación de Apgar
Antes de que existiera la Puntuación de Apgar, no había una forma estándar de evaluar rápidamente si un bebé recién nacido estaba sano o necesitaba ayuda de emergencia. Virginia Apgar creó su sistema de puntuación en 1952 y evalúa cinco aspectos sobre un bebé: color de piel (Apariencia), frecuencia cardíaca (Pulso), reflejos (Gesto), tono muscular (Actividad) y respiración (Respiración). Cada categoría se califica de 0 a 2, dando una puntuación total de 10 al minuto y a los cinco minutos después del nacimiento. Una puntuación de 7 o más significa que al bebé le va bien, mientras que una puntuación más baja indica a los médicos que el bebé necesita atención inmediata.
Cómo la Puntuación de Apgar Salvó Vidas
La Puntuación de Apgar fue revolucionaria porque brindó a médicos y enfermeras una forma rápida y sencilla de identificar a los bebés en peligro durante los primeros minutos críticos de la vida. Antes de su prueba, muchos recién nacidos que tenían dificultades no recibían ayuda lo suficientemente rápido porque no existía un sistema organizado para controlarlos. Una vez que los hospitales comenzaron a utilizar la puntuación de Apgar, la cantidad de bebés que morían poco después de nacer se redujo significativamente. Hoy en día, la prueba se utiliza en casi todos los hospitales del mundo y se considera uno de los avances más importantes en la medicina neonatal.
Rompiendo Barreras
Virginia Apgar fue una pionera para las mujeres en la medicina a lo largo de su carrera. En 1949, se convirtió en la primera mujer en ocupar una cátedra titular en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia. También se convirtió en experta en la nueva ciencia de cómo la anestesia afecta a los recién nacidos, siendo pionera en técnicas más seguras tanto para las madres como para los bebés durante el parto. Más adelante en su carrera, se unió a la Fundación Nacional para la Parálisis Infantil (que se convirtió en March of Dimes) y recaudó millones de dólares para la investigación sobre defectos congénitos.
Su Legado Duradero
Virginia Apgar falleció el 7 de agosto de 1974, pero su impacto en la medicina continúa hasta el día de hoy. En 1994, el Servicio Postal de los Estados Unidos la honró con un sello postal de 20 centavos en reconocimiento a sus contribuciones a la salud pública. La puntuación de Apgar sigue siendo la prueba estándar para la salud de los recién nacidos en los hospitales de todo el mundo, más de setenta años después de que ella la inventara. Su historia nos recuerda que una sola buena idea, cuando se comparte ampliamente, tiene el poder de salvar innumerables vidas.