Llegada a América
Gerty y Carl se casaron en 1920 y ambos obtuvieron sus títulos de medicina ese mismo año. Se mudaron a los Estados Unidos en 1922, buscando mejores oportunidades para la investigación científica. Gerty tomó un puesto en el Instituto del Cáncer Roswell Park en Buffalo, Nueva York, pero le pagaban mucho menos que a sus colegas masculinos y se le advirtió que trabajar con su esposo perjudicaría su carrera. A pesar de este trato injusto, Gerty y Carl continuaron colaborando en el laboratorio porque creían que hacían su mejor trabajo juntos. Durante los siguientes años, publicaron docenas de importantes artículos científicos en equipo.
El Ciclo de Cori
El descubrimiento más famoso de Gerty y Carl fue el ciclo de Cori, que explica cómo el cuerpo humano utiliza el azúcar para obtener energía. Demostraron que cuando los músculos trabajan duro, descomponen un azúcar almacenado llamado glucógeno en un azúcar más simple llamado ácido láctico. Luego, ese ácido láctico viaja a través de la sangre hasta el hígado, donde se vuelve a convertir en glucógeno y se almacena para su uso futuro. Este ciclo mantiene a nuestros músculos provistos de energía durante el ejercicio y ayuda a nuestro cuerpo a recuperarse después. Su descubrimiento fue un gran avance en la comprensión de cómo el cuerpo procesa los alimentos para convertirlos en combustible.


Premio Nobel y Barreras Rotas
En 1947, Gerty Cori se convirtió en la primera mujer estadounidense en ganar el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, compartiendo el premio con Carl y el científico argentino Bernardo Houssay. A lo largo de su carrera, Gerty había enfrentado una grave discriminación por ser una mujer en la ciencia. Algunas universidades se negaron a contratarla, y otras le ofrecieron puestos con un salario muy bajo y sin título oficial. Incluso después de ganar el Premio Nobel, continuó su investigación en la Universidad de Washington en St. Louis, donde también descubrió información importante sobre las enfermedades por almacenamiento de glucógeno que afectan a los niños.
Legado
Gerty Cori continuó trabajando en su laboratorio incluso después de ser diagnosticada con una grave enfermedad de la médula ósea. Falleció el 26 de octubre de 1957, a la edad de sesenta y un años, pero sus contribuciones científicas continúan vivas. Su investigación sobre cómo el cuerpo convierte el azúcar en energía ayudó a los médicos a comprender y tratar la diabetes y otras enfermedades metabólicas. En 2004, un cráter en la Luna fue nombrado en su honor, y ha aparecido en un sello postal de los Estados Unidos. Gerty Cori demostró que las mujeres pertenecen a los más altos niveles de la ciencia, y muchas investigadoras desde entonces han seguido el camino que ella luchó tanto por abrir.