Educación y la Fuerza Aérea
Después de la universidad, Robert se unió a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y obtuvo sus alas de piloto en 1956. Rápidamente demostró ser un piloto sobresaliente, acumulando con el tiempo más de 2,500 horas de vuelo en muchos tipos diferentes de aeronaves. Mientras servía como oficial de la Fuerza Aérea, continuó su educación y obtuvo un doctorado en química física de la Universidad Estatal de Ohio con tan solo veintiséis años. Su investigación doctoral implicó estudiar cómo ciertas sustancias químicas reaccionan cuando se exponen a alta energía, un tema que conectaba su amor por la ciencia con sus habilidades como piloto. Muy pocas personas en el ejército habían obtenido un título tan avanzado, algo poco común para cualquiera en el ejército en aquella época.
Convertirse en el primer astronauta negro
En junio de 1967, Robert fue seleccionado como astronauta para el programa del Laboratorio Orbital Tripulado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, un proyecto secreto de estación espacial militar. Esto lo convirtió en el primer afroamericano en ser elegido como astronauta por cualquier programa en los Estados Unidos. El Laboratorio Orbital Tripulado estaba diseñado para enviar astronautas militares a la órbita para realizar investigaciones y observaciones importantes desde el espacio. Robert entrenó arduamente para su futura misión, practicando los aterrizajes de planeo pronunciado que los vehículos espaciales necesitarían hacer al regresar a la Tierra. Su selección fue un momento pionero en la historia de la exploración espacial, aunque en ese momento recibió poca atención.
Una pérdida trágica
El 8 de diciembre de 1967, solo seis meses después de ser elegido como astronauta, Robert murió en un accidente de entrenamiento en la Base de la Fuerza Aérea Edwards en California. Era el instructor en el asiento trasero de un jet F-104 Starfighter que se estrelló durante una maniobra de aproximación de aterrizaje de práctica. Robert tenía solo treinta y dos años. Su muerte significó que nunca tuvo la oportunidad de volar al espacio, y el propio programa del Laboratorio Orbital Tripulado fue cancelado por el gobierno en 1969 antes de que se lanzara cualquier misión tripulada. La pérdida de un científico, piloto y pionero tan talentoso fue profundamente sentida por su familia, amigos y compañeros astronautas.
Recordando a Robert Lawrence
Durante muchos años, el histórico logro de Robert como el primer astronauta negro fue olvidado en gran medida por el público. No fue hasta 1997, treinta años después de su muerte, que su nombre fue finalmente añadido al Memorial de Astronautas en el Centro Espacial Kennedy en Florida, junto a los nombres de otros astronautas que dieron sus vidas al servicio de la exploración espacial. Su historia ha sido contada desde entonces en libros, documentales y exposiciones que celebran sus contribuciones. Robert Henry Lawrence Jr. ayudó a abrir la puerta para futuros astronautas negros, incluido Guion Bluford, quien se convirtió en el primer afroamericano en llegar al espacio en 1983. Aunque su nombre estuvo casi olvidado durante décadas, su historia ahora es reconocida como una parte importante de la historia espacial.