Educación y servicio militar
Aldrin se graduó de la Academia Militar de los Estados Unidos en West Point en 1951, obteniendo un título en ingeniería mecánica. Luego se convirtió en piloto de combate en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y voló 66 misiones de combate durante la Guerra de Corea. Después de la guerra, obtuvo un doctorado en astronáutica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde estudió mecánica orbital, la ciencia de cómo las naves espaciales se mueven en el espacio. Su avanzada educación resultaría extremadamente valiosa durante el programa Apolo.
Unirse a la NASA
En 1963, la NASA seleccionó a Aldrin como parte de su tercer grupo de astronautas. Su primer vuelo espacial fue el Géminis 12 en noviembre de 1966, donde demostró que los astronautas podían trabajar con eficacia fuera de una nave espacial durante las caminatas espaciales. Durante esa misión, pasó más de cinco horas fuera de la cápsula, estableciendo un récord en esa época. Su éxito ayudó a allanar el camino para las caminatas espaciales más complejas que se necesitarían en futuras misiones lunares.
Caminar en la Luna
El 20 de julio de 1969, Buzz Aldrin y Neil Armstrong aterrizaron en la superficie lunar en el módulo lunar del Apolo 11, llamado Eagle. Armstrong salió primero, y unos 20 minutos después Aldrin lo siguió, convirtiéndose en la segunda persona en caminar sobre la Luna. Al observar el paisaje árido y gris que lo rodeaba, Aldrin describió lo que veía como “una desolación magnífica”. Los dos astronautas pasaron unas dos horas y media en el exterior, recolectando muestras de rocas e instalando instrumentos científicos, mientras Michael Collins orbitaba en el módulo de mando.


Vida después del Apolo
Regresar a la Tierra como héroe mundial no fue fácil para Aldrin. En los años siguientes a su aterrizaje en la Luna, luchó contra la depresión y el alcoholismo, en parte porque ningún logro futuro parecía comparable. Fue abierto sobre sus batallas con la salud mental, y su honestidad ayudó a reducir la vergüenza que muchas personas sentían al pedir ayuda. Con el tiempo, se convirtió en un defensor de la recuperación y alentó a otros a buscar tratamiento cuando lo necesitaban.
Impulsando el viaje a Marte
A lo largo de su carrera posterior, Aldrin se convirtió en una de las voces más firmes que llamaban a misiones humanas a Marte. Desarrolló un concepto llamado el “Ciclo de Aldrin”, una nave espacial que viajaría en un bucle continuo entre la Tierra y Marte, haciendo que los viajes al Planeta Rojo fueran más prácticos. Escribió varios libros y dio charlas en todo el mundo, instando a los gobiernos y empresas privadas a invertir en la exploración del espacio profundo. Creía que establecerse en Marte era el siguiente gran paso para la humanidad, tal como aterrizar en la Luna lo había sido décadas antes.
Legado
Buzz Aldrin recibió la Medalla Presidencial de la Libertad y numerosos otros premios por sus contribuciones a la exploración espacial. En 2019, en el 50 aniversario del aterrizaje del Apolo 11, fue celebrado junto a sus compañeros de tripulación en eventos de todo el mundo. Ha inspirado a generaciones de jóvenes a estudiar ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Ya en sus noventa años, Aldrin sigue hablando públicamente sobre la importancia de la exploración espacial y el sueño de llegar a Marte.