El período azul y el período rosa
Al principio de su carrera, Picasso pasó por lo que los historiadores del arte llaman su “Período Azul”, que duró aproximadamente de 1901 a 1904. Durante este tiempo, pintó principalmente en tonos de azul y azul verdoso, creando imágenes tristes y sombrías de personas pobres y solitarias. Los expertos en arte creen que su uso de colores fríos reflejaba sentimientos de tristeza tras la muerte de su amigo cercano Carlos Casagemas. Después del Período Azul, el ánimo de Picasso se iluminó y entró en su “Período Rosa”, en el que usó cálidos rosados y anaranjados para pintar a artistas de circo y acróbatas. Estos primeros períodos mostraron que Picasso podía pintar con un estilo realista antes de comenzar a experimentar con nuevas formas de ver el mundo.
El cubismo: una nueva manera de ver
Alrededor de 1907, Picasso y su amigo Georges Braque inventaron un estilo de arte completamente nuevo llamado cubismo. En lugar de pintar objetos desde un solo ángulo, las pinturas cubistas muestran los temas desde múltiples puntos de vista al mismo tiempo, rompiéndolos en figuras geométricas. Esta fue una idea revolucionaria, porque los artistas habían estado pintando las cosas desde un único punto de vista durante cientos de años. El cubismo cambió la manera en que la gente pensaba sobre el arte e inspiró a muchos otros artistas a experimentar con nuevos estilos. Las pinturas cubistas de Picasso parecen rompecabezas, con rostros y objetos descompuestos y reorganizados de maneras sorprendentes.
El Guernica y su legado
Una de las pinturas más poderosas de Picasso se llama “Guernica”, que creó en 1937 en respuesta al bombardeo de una pequeña ciudad española durante la Guerra Civil Española. El inmenso cuadro en blanco y negro, que tiene más de 7 metros de ancho, muestra el sufrimiento y el caos causados por la guerra. Picasso se negó a dejar que la pintura regresara a España hasta que se restaurara la democracia en el país. Hoy, el “Guernica” es considerado una de las obras antibelicistas más importantes jamás realizadas y se exhibe en el Museo Reina Sofía de Madrid. La disposición de Picasso a probar cosas nuevas y a romper las viejas reglas inspiró a generaciones de artistas que vinieron después de él.