Primeros años
Ruby Nell Bridges nació el 8 de septiembre de 1954 en Tylertown, Mississippi. Su familia se mudó a Nueva Orleans, Luisiana, cuando era pequeña para que sus padres pudieran encontrar mejores trabajos. Ruby era una estudiante brillante y trabajadora en su jardín de infantes. Cuando estaba en primer grado, hizo un examen especial para ver si podía asistir a una de las escuelas públicas de solo blancos de la ciudad. Ruby pasó el examen y fue elegida para ayudar a integrar la Escuela Primaria William Frantz.
Un primer día histórico
El 14 de noviembre de 1960, Ruby, de seis años, entró a la Escuela Primaria William Frantz escoltada por cuatro alguaciles de los Estados Unidos. Grupos de manifestantes blancos furiosos llenaban las calles, gritando y sosteniendo pancartas porque no querían a una niña negra en su escuela. Ruby se mantuvo tranquila y pasó frente a ellos con la cabeza en alto. Debido a las protestas, pasó todo su primer día en la oficina del director. Fue una experiencia aterradora, pero Ruby no dejó que la ira a su alrededor le impidiera ir a la escuela.
Un salón de clases para una sola alumna
La mayoría de los padres blancos sacaron a sus hijos de la escuela después de que llegó Ruby, y muchos maestros se negaron a enseñarle. Solo una maestra, Barbara Henry de Boston, Massachusetts, estuvo dispuesta a tenerla en su clase. Durante todo el año escolar, Ruby fue la única estudiante en el salón de la señora Henry. A pesar de estar sola, Ruby no faltó a la escuela ni un solo día ese año. La señora Henry y Ruby formaron un vínculo estrecho que duró el resto de sus vidas.
Un impacto duradero
El coraje de Ruby inspiró al famoso artista Norman Rockwell a pintar “El problema en el que todos vivimos” en 1964, que muestra a una joven niña negra siendo escoltada por alguaciles. Con el tiempo, más estudiantes regresaron a la Escuela Primaria William Frantz y la escuela quedó completamente integrada. De adulta, Ruby fundó la Fundación Ruby Bridges para promover la tolerancia y el respeto en las escuelas. Ha escrito libros sobre su experiencia, incluyendo “Through My Eyes” (“A través de mis ojos”), para ayudar a los jóvenes a entender lo que sucedió. Ruby continúa visitando escuelas en todo el país, compartiendo su historia y animando a los niños a defender lo que es justo.