Construye Tus Propios Instrumentos
Alguna de la música más creativa del mundo proviene de instrumentos hechos en casa. Puedes construir un bastón de lluvia llenando un tubo largo de cartón con arroz y sellando los extremos, luego inclinándolo lentamente para escuchar un suave repiqueteo. Una guitarra de bandas elásticas hecha con una caja de zapatos y bandas elásticas de diferentes tamaños te permite explorar cómo el grosor y la tensión cambian el tono de una nota — las bandas más gruesas y sueltas vibran más lentamente y producen sonidos más graves, mientras que las más delgadas y tensas suenan más agudas.
En todo el mundo, las personas tienen largas tradiciones de construir instrumentos con los materiales disponibles. En Paraguay, la Orquesta Cateura está formada por jóvenes músicos que tocan instrumentos construidos completamente con materiales reciclados encontrados en un vertedero, incluyendo violines hechos de latas de aceite y flautas hechas de tuberías de agua. Su música demuestra que la creatividad importa más que tener equipos caros.
Composición y Escritura de Canciones
La composición de canciones es el arte de combinar palabras y música para expresar una idea o contar una historia. Muchos compositores comienzan con una melodía simple — una corta secuencia de notas que suena interesante — y luego construyen letras alrededor de ella. Otros comienzan con palabras, como un poema, y encuentran una melodía que encaja con el estado de ánimo. No hay una única forma correcta de escribir una canción, e incluso los compositores profesionales usan métodos diferentes cada vez.
Un truco útil es usar una escala pentatónica, que es un conjunto de cinco notas que siempre suenan bien juntas sin importar en qué orden las toques. Las teclas negras de un piano forman una escala pentatónica, así que puedes presionar cualquier combinación de ellas y sonará musical. Muchas melodías famosas de canciones folk hasta éxitos pop están construidas sobre escalas pentatónicas. Una vez que tienes una melodía que te gusta, intenta agregar un ritmo repetitivo y letras simples para convertirla en una canción completa.
Improvisación y Jamming
La improvisación significa inventar música en el momento sin planificarla de antemano. Los músicos de jazz son famosos por improvisar — conocen la estructura básica de una canción pero crean nuevas melodías y ritmos en el momento. La improvisación también es una parte importante del blues, el rock y muchas tradiciones de música mundial. Puede parecer difícil, pero todos improvisan naturalmente cuando tararean una melodía en la ducha o golpean un ritmo en un escritorio.
El jamming es cuando un grupo de personas improvisa junto, escuchándose mutuamente y respondiendo en tiempo real. Una persona puede comenzar un ritmo en una batería, otra añade una melodía en un teclado, y un cantante se une con palabras inventadas. La clave para un buen jamming es escuchar — prestar atención a lo que otros están tocando y encontrar formas de añadir a eso en lugar de tocar por encima. La improvisación grupal enseña cooperación y comunicación de una manera que se siente como juego.
Música Digital y Tecnología
Hoy, cualquiera con una computadora, tableta o teléfono inteligente puede crear música usando herramientas digitales. Programas como GarageBand, que viene gratis en dispositivos Apple, te permiten grabar tu voz, tocar instrumentos virtuales y superponer múltiples pistas para construir una canción completa. Puedes añadir batería, bajo, teclados y efectos de sonido sin tener ningún instrumento físico.
Los pedales de loop y las aplicaciones de looping te permiten grabar una frase musical corta y reproducirla en repetición mientras añades nuevas capas encima. Esta técnica es popular entre los intérpretes solistas que quieren sonar como una banda completa. El software de creación de ritmos te permite organizar patrones de batería, añadir sonidos de sintetizador y crear música electrónica pista a pista. Las herramientas digitales han hecho que la creación musical sea más accesible que nunca — puedes probar casi cualquier cosa.
Consejos para Comenzar

La mejor manera de comenzar a hacer música es simplemente empezar. Toma cualquier cosa que haga un sonido — una olla, un vaso de agua, tu propia voz — y experimenta. Grábate con un teléfono para poder escuchar y decidir qué te gusta. No te preocupes por cometer errores, porque incluso los más grandes músicos de la historia escribieron canciones que desecharon antes de encontrar las que amaban.
Intenta aprender tres o cuatro acordes en un ukulele o teclado, que es suficiente para tocar cientos de canciones populares. Canta junto con tu música favorita y cambia las letras para hacerla tuya. Únete a una banda escolar, coro o grupo de música extraescolar para tocar con otras personas. Cuanto más practiques y experimentes, más crecerán tus ideas musicales, y antes de que te des cuenta habrás creado algo que es completamente tuyo.